A horas de mi último primer día de escuela

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Para algunos es un domingo especial, para otros deprimente y a otros ya les da igual. Lo cierto es que un año no termina de arrancar sino hasta que comienzan las clases. Volver a ver uniformes y mochilas por las calles, los embotellamientos de las 5 de la tarde a la salida, las dobles filas y para los jóvenes, el retorno, a gusto o disgusto, al salón. En mi caso, este domingo resulta un coctel de emociones, algunas un tanto contradictorias. Es que hay muchos últimos días de vacaciones, pero mañana, será mi último primer día de escuela.

En unas horas comienza la última etapa de un proceso que comenzó hace exactamente 11 años. El inicio de la primaria es, sin dudas, uno de los eventos que marcan para siempre a cada uno de nosotros. Algunas imágenes fugaces son las que me quedan de aquel salón, pero el entusiasmo y los nervios es algo que difícilmente se olvida, como tampoco se olvida el olor a nuevo de las mochilas, cartucheras y cuadernos. Un aroma que año tras año fue escaseando hasta convertirse en lo que será mañana.

Las cosas son bastante diferentes ahora y por supuesto, acordes al incontrolable paso del tiempo. El último primer día, en realidad, va a arrancar justo a las 12. Siguiendo con la tradición de ser promoción, esta noche nos juntamos prácticamente todo sexto para entrar en clima de último año y comenzar los últimos meses de secundaria de nuestras vidas de la mejor forma posible. Asique tal vez, los aromas del salón de clases a las 7 y media de la mañana serán otros que aquel de hace 11 años atrás y las emociones, serán otras.

Los temáticos de domingo siempre suelen ir vinculados con el aspecto general de cada blog, pero, en vista de lo extraordinario de mi situación, decidí realizar una pequeña radiografía sentimental de lo que pasa por mi cabeza en este momento. Si sirve de algo, no hubo un solo día de secundaria, en el que no llevará en mi bolsillo mi iPod y en el que mis auriculares no colgaran de mi buzo o chomba, siempre reproduciendo mi amplia biblioteca musical en modo aleatorio. Ese sin dudas, es uno de mis más grandes compañeros de escuela.







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