Arctic Monkeys – Whatever People Say I Am, That’s What I’m Not

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En vista de la felicidad que a varios les invade (incluyéndome), por la confirmación de un nuevo disco de Arctic Monkeys, aprovechamos en Neetmúsica para escucharlos una vez más. Un mini retroceso de solo 7 años, nos lleva a “Whatever People Say I Am, That’s What I’m Not”, el primer disco de la banda de Alex Turner y el más vendido de toda la historia del grupo. Indagar en sus inicios nos ayudará, en los meses venideros, a hacer un mejor análisis de lo nuevo. Veamos como sonaban los Arctic Monkeys en 2006.

“The View from the Afternoon” se encarga de abrir de manera dinámica y ligera, manera que tiempo después nos daríamos cuenta que es clásica de estos ingleses. Es así como “Bet You Look Good on the Dancefloor” , irrumpe con un punk renovado y furioso, para luego dar lugar a algunos riffs con un, hoy en día, aroma familiar en “Fake Tales of San Francisco”. El primer destacado del disco llega con “Dancing Shoes”. Sensacional composición, en donde la batería comienza a sobrar con lucidez y agilidad.

Más aceleración y fluidez sigue apareciendo con temas como “You Probably Couldn’t See for the Lights but You Were Staring Straight at Me” o “Still Take You Home”. Este último, con un genial interludio, envase de un simpatiquísimo solo de Turner. Ya en mitad de álbum, nos topamos con “Riot Van”, la primera balada en la historia de Arctic Monkeys y con una de las mejores melodías de todo el disco, la de “Red Light Indicates Doors are Secuestred”.

Pasando la mitad, nos encontramos con otro destacado de “Whatever People Say I Am, That’s What I’m Not”. “Mardy Bum” es un tema que resguarda cierta ternura, expresada en parte a través de una gastada voz de Alex Turner. Y como si fuera una balacera, llega “Perhaps Vampires is a bit Stronger But…”, otra gran composición, con múltiples secciones y ritmos. El On/Off/On de la guitarra de Turner es sensacional.

Ya en el tramo final, tenemos un poco más de lo clásico y bello de Arctic Monkeys, riffs naturales, rapidez y dinamismo, ejemplo, “When the Sun Goes Down”. Los temas finales, un deslumbrante “From the Ritz to the Rubble”, al cual agregarle adjetivos seria innecesariamente repetitivo y el mejor del álbum. “A Certain Romance” es un tema con un arranque muy enchufado y violento, pero que no tarda más de un minuto en mutar en una hermosa y melancólica composición, que vuelve a acelerarse, pero sin perder su particular belleza.

Que sensacional álbum. Elegí “A Certain Romance” como el mejor por su pequeña diferencia del resto, pero lo cierto es que es un álbum perfecto, con cada tema destacado y millones de experiencias nuevas para aquellos años. Es un disco sumamente contemporáneo, el vivo reflejo de la actitud necesaria actualmente. Espectaculares riffs, innovación y muchísima, muchísima buena música. Desde este disco debut, los Arctic Monkeys se sumaron de cabeza a la Liga de la Justicia de la música contemporánea.

Mi puntuación: 9,8 de 10.







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