Depeche Mode – Delta Machine

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Te anticipe que íbamos a tener un viernes de regresos esperados. Depeche Mode no tuvo tantos años de silencio, pero su imagen es algo que se extraña muchísimo cuando no están y más cuando escuchamos algunas que otras producciones contemporáneas. Los padres del rock electrónico, signos de los ’80, vuelven con “Delta Machine”, una propuesta que según ellos, es su versión del blues. Veamos como están sonando los de Dave Gahan en la siguiente Neetcrítica.

Ya de arranque nos perdemos en las atmósferas cuidadosas de Depeche Mode. “Welcome to my World” es un prematuro excelente tema, con arranque místico y con un consecuente estallido de cuerdas que atrae muchísimo. Los sintetizadores siguen intactos por ahora, al igual que la voz de Dave Gahan. Sigue “Angel”, aquel tema que escuchábamos en el primer adelanto y que por supuesto, guarda más de lo que creíamos. La resolución semidance a tantos sonidos en el aire, termina de resaltar al arranque de “Delta Machine” como excelente. Quiero dejar de lado mi fanatismo, pero al escuchar los sintetizadores de “Secret to the End”, no se me viene a la cabeza otra cosa que no sea la banda sonora de “Tron: El Legado” de Daft Punk.

Lo bueno de Depeche Mode, es que a esta altura del partido, no le tienen miedo a nada. El minimalismo sucio y atrevido de “My Little Universe” encaja perfecto con el título y sus arreglos podrían ser sacados, tranquilamente, de un iPad. Esto es todo orgánico. Nuevamente, hacen honor al título y “Slow” baja los decibeles de “Delta Machine”, que no por eso deja los sintetizadores violentos y malignos de lado. De hecho, estos quebradizos y metálicos sonidos son la gran constante que recibe a las guitarras y al toque de rock que estos muchachos le brindan.

Martin Gore deja escuchar su voz en la mecedora “The Child Inside” y con “Soft Touch/Raw Nerve” llega la primera medianamente desviada de la línea general. Tiene más de dance, pero a su vez, resguarda más rock y atrevimiento. Destacado tema del álbum. “Should Be Higher” es la apertura hacia el final, el cual llega con un buen sonido envolvente y una curiosa melodía árabe. Aún uno no se detiene a reflexionar, pero se puede decir “Delta Machine” es uno de los salvadores reales del 2013.

“Alone” es uno de los temas más detallistas del álbum. Se nos hacen incontables los diferentes sonidos que podemos escuchar y lo diminutos que puede llegar a resultar, no alcanza para no percibirlos y no disfrutarlos. Finalmente, dos hits en potencia. “Soothe My Soul” es una completa explosión de recuerdos ’80 y ’90, con ritmo relativamente acelerado y un completo desliz de factores recuperados y reconfigurados. Lo mismo sucede con “Goodbye”, solo que en este caso, las guitarras y el lento y sobrador caminar, le agrega muchísima actitud y cierra un disco que rebalsa de esta. Mejor tema del álbum.

Las leyendas siempre saben cómo hacerlo. 2013 es el año de por ahora, dos artistas históricos que vuelven para protagonizar 12 meses con excelentes producciones, David Bowie y Depeche Mode. En este caso, los de Dave Gahan se dejaron llevar y volvieron a crear. Ya no es madurar y ya no se reinventan para ellos mismos, abren puertas a lo nuevo y dan cátedra a los novatos. “Delta Machine” es uno de los discos definitivos de Depeche Mode, aunque les pese a muchos. Parejo, contemporáneo y con muchísimo cerebro de entre medio.

Mi puntuación: 9 de 10.







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