Led Zeppelin – Led Zeppelin

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Luego de bastante tiempo, Robert Plant llegó por si solo a dominar todos los portales del Internet. Su llegada a las redes sociales significó una de las grandes noticias de esta semana y lo festejaremos reivindicando su talento tanto individual y colectivo. Led Zeppelin debutaba en enero de 1969 con su disco homónimo, “Led Zeppelin”, el cual luego tendría 4 ediciones sucesoras. Volver a las raíces es algo que siempre debemos tener en cuenta y más cuando hablamos de bandas legendarias. Veamos como sonaban los, por aquel entonces, adolescentes de Londres.

Todas las identidades comienzan a surgir desde el primer acorde. Los londinenses se presentaban con “Good Times Bad Times”, de donde desprendemos los primeros riffs y solos de Jimmy Page, los primeros cruces y cortes en la batería de John Bonham, los incipientes y fantásticos fraseos de bajo de John Paul Jones y el comienzo del muestrario de Robert Plant. La acústica que luego se volvería columna de varios de los éxitos más importantes, ve la luz exterior con “Babe I’m Gonna Leave You”. Una sublime composición en donde los pincelazos melancólicos demuestran que puede ser cuadrados con poder y euforia de manera perfecta. A fines de los ’60 notaban en este prematuro punto, que estábamos ante una voz diferente.

Led Zeppelin hizo que el mundo entendiera desde el arranque, que tipo de sonidos podían manejar. Tenemos un rock veloz y llevadero, una balada bien poderosa y en “You Shook Me”, se materializa ese costado blusero inconfundible. La gastada batería de Bonham lleva el ritmo que sostiene a una oleada de solos e improvisaciones. Jones plantea sus teclados, Plant su armónica y voz y Page, demuestra lo mucho que puede manipular su Les Paul. La convergencia de géneros se llama “Dazed and Confused”. Desde riffs del mejor heavy metal, hasta largos puentes psicodélicos. La demencia y paranoia se vuelve el elemento principal y lo fantástico resulta en que tenemos explosión de piezas… en cada uno de los temas. De lo mejor que hizo la agrupación, se sabe bien.

La introducción de órgano que escuchamos en “Your Time Is Gonna Come” resuelve en lo que podría ser, uno de los temas más clásicos de la época por su sonido. Un tiempo simpático, una acústica de fondo, unos pocos cruces accidentales eléctricos y el gran estribillo a coro. Hoy lo vemos desde otra perspectiva, pero si debemos hacer un comentario al pasar, debe ser que Jack White anduvo por estos pagos cuando hizo “Blunderbuss”. El toque místico siempre estuvo presente y en “Led Zeppelin”, lo encontramos varias veces. Una de ellas es en “Black Mountain Side”, un instrumental acústico, con una percusión un tanto indígena y uno de los mejores arpegios que escucharemos. Excelente composición.

“Communication Breakdown” fue uno de los primeros grandes éxitos de la banda y es fácil definir por qué. Todavía tenía esa esencia del rock de principio de los ’60, pero le agregaba la furia y la distorsión de fines de década y que luego se explayaría a lo largo de los ’70, por supuesto, gracias a la influencia del disco que estamos escuchando, entre otros. Algunas de las mejores expresiones de la guitarra eléctrica de Jimmy Page se encuentran en “I Can’t Quit You”, ese tema hecho especialmente para que se luzca y exprese tanto sentimiento y palabrerío a través de su instrumento. Pocos guitarristas saben hacer hablar a la de 6 cuerdas y este supo hacerlo desde el arranque.

El álbum cierra con 8 minutos de llevadero rock puro. Decir que quien quiera armar una banda del género, sea cual sea la variación, tiene que escuchar a Led Zeppelin es dar un excelente consejo. Con “How Many More Times” nos dejan una guía paso por paso de cómo hacer una buena composición sin olvidar ningún detalle. Desde la forma en que entramos a las diferentes secciones, hasta como encajar al resto de la banda con un buen riff, los cambios progresivos de ambientes y atmósferas y el cuidado de cada una de ellas. No cierran con lo mejor, porque lo mejor no existe.

Muchas veces en Neetmúsica nos dedicamos a hacer críticas retrospectivas dependiendo de lo que fue una de las grandes noticias de la semana. Sin embargo, estas nunca pasan los 4 o 5 años. Cuando nos toca reseñar un disco hecho hace más de 40 años es cuando nos damos cuenta que proyectos nuevos, planteados de esta forma desde el arranque y resumiendo en el primer paso lo que reventarían durante su carrera, no existen. Está de más decir que el debut de Led Zeppelin fue excelente, como también lo está hablar de perfecciones en los discos que siguieron. Eran frescos, tomaban la suavidad que les precedía, agregaban suciedad y se convertían así en los precursores de la gran oleada de rock poderoso de los ’70. “Led Zeppelin”, el disco, nunca va a tener desperdicio.

Mi puntuación: 10 de 10.







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