Lo que dejó The Cure en Argentina

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El perdón era un sentimiento mutuo antes de la fría noche de viernes 12 de abril. Muchos aseguraban entre gruñidos antes de las 9 de la noche que “venían por la plata”, que esa era la única razón por la cual Robert Smith podría llegar a pisar suelo argentino. Nada importa 3 horas después, 40 temazos sonaron en River y The Cure fue la cura a todo fantasma de los ’80. Con un show impresionante, variedad de sentimientos y todos los clásicos, los ingleses enterraron aquellos caóticos shows del ’87.

Como no podía ser de otra forma, “Disintegration” y “Kiss Me Kiss Me Kiss Me” fueron los pilares de un show que a pesar de estar compuesto por 4 decenas de canciones, nunca dejó de ser hitero. La imagen desarreglada de Smith nunca deja de ser un símbolo alterno a la perfección que maneja en su aún colorida y adolescente voz y The Cure vuelve a demostrar un filo envidiable por muchas agrupaciones de la época. River Plate vivió un recorrido maravilloso al pasado, que se teñía de oscuro, luego de luces de discoteca y así durante más de 3 horas.

The Cure organizo de manera aleatoria en cuanto a álbumes. Si bien hubo seguidillas de no más de 3 temas, se basaron en la esencia y en la alternancia de atmósferas que cada uno tenía para brindar. Como sonaron “Bananafishbones”, “Charlotte Sometimes”, “10:15 Saturday Night”, “A Forest”, “Play For Today”, “Primary”, brindando el lado húmedo, oscuro y potente de The Cure, también lo hicieron “Friday I’m In Love”, “Lullaby”, “Just Like Heaven”, “In Between Days”, “Disintegration”, “Hot Hot Hot!!!” y como no, “Boys Don’t Cry”, exponiendo el lado bailable del grupo. En este sentido, fue el último encore el que dominó.

Ellos se dieron el gusto de volver dos veces. Una para tocar 3 temas y la otra, para sorprender a todo El Monumental con 10 canciones más, en donde desplegaron el lado más amable, sonriente y dance (si así se quiere) que los ausentes hace 26 años tenían para dar. Y así, el público argentino se iba feliz, con sentimientos múltiples, para muchos encontrados y con la satisfacción de un borrón y cuenta nueva más que necesario para emisores y receptores.

Para los que se quedaron en casa, expectantes por la transmisión que Vorterix iba a realizar en vivo y que al final no fue, tenemos la explicación. Dos horas antes del concierto, todo iba bien. Luego, muchos se enteraban de que todo se cancelaba y la gran mayoría se lamentaba y envidiaba a los ya presentes en el estadio de River Plate. La razón, se viene el DVD del concierto en nuestro país.

Fotos: Rolling Stone







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