“Para la Memoria” de Ignacio Hurban, el nieto #114

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Como habrás visto o escuchado, el tema que invadió las redes sociales estos últimos días fue la recuperación del nieto #114 por parte de la Asociación Civil de Abuelas de Plaza de Mayo.

Su nombre es Ignacio Hurban, pianista y compositor de jazz, actualmente director de la Escuela Municipal de Música “Hermanos Rossi”, del municipio bonaerense de Olavarría, ciudad en la que vive, y cuya amplia trayectoria no es desconocida para los vecinos del lugar. El pasado 5 de agosto, Ignacio fue reconocido por todo el país al confirmarse que es nieto de Estela de Carlotto.

El 24 de marzo de este año, día en el que se conmemora el Día de la Memoria, la Verdad y la Justicia, presento bajó el titulo “Para la Memoria”, un canción que el mismo compuso, en la cual, además, toca el acordeón y canta. “El ejercicio de no olvidar nos dará la posibilidad de no repetir”, planteaba el nieto recuperado el día que estrenó la canción “Para la Memoria” en su cuenta BandCamp.

A continuación te dejamos el link y la letra del track:

Para la Memoria

Con la carroña apiñada, los nudos de otra madera
Apuran chispas hirientes y encienden lumbres de ojeras
Cargando en ancas los hombros se van quedando los años
no se han cerrado las puertas ni las heridas de antaño.

Fantasma viejo y roído, capullo de los rosarios
cuando se postran las sombras detrás del abecedario
si lapidando al poeta se cree matar la memoria
que más le queda a esta tierra que va perdiendo su historia

Camino al sol, que hace la sombra de todo igual
si al estrujar el viento contra un pecho labriego
ya no hay heridas que marquen los brazos de un hombre entero
ni hay canciones que apañen lo que no guarda en el pecho

Es la sutil diferencia de un cromatismo de negros
lo que separa el anverso en la palma del mismo dueño
cual si eso fuera importante en una caligrafía
dejando sentado en blanco cosas que el negro diría…

Surten menguar las ideas pues que se frena la clara
con dos monedas de cobre cubriéndome la mirada,
Cargando en ancas los hombros se van quedando los años
no se han cerrado las puertas ni las heridas de antaño.

Camino al sol, que hace la sombra de todo igual
si al estrujar el viento contra un pecho labriego
ya no hay heridas que marquen los brazos de un hombre entero
ni hay canciones que apañen lo que no guarda en el pecho

Vía







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