Paramore – Paramore

Anuncios patrocinados



Viernes de bellas y clásicas Neetcríticas para terminar la semana de la mejor forma. Este primer álbum, llega con aroma a madurez, reinvención y un desligamiento de los orígenes. Eso es lo que se ve de afuera en “Paramore” de, como no puede ser de otra forma, Paramore. Los de Hayley Williams lanzaron su cuarto álbum de estudio y enfrentan este 2013 con un disco que está dando que hablar. El presente de Paramore es un misterio aún, descubrilo a la par de esta primer Neetcrítica.

El renueve de conceptos se comienza a sentir desde la prematura “Fast In My Car”, la cual nos proporciona algunos ritmos al mejor estilo Matt Helders, sintetizadores de soporte y un estribillo que aun no termina de desprenderse por completo del viejo significado de Paramore. “Now” nos sigue introduciendo en el mismo contexto, una banda que demuestra horas de laboratorio, pero que no parte su esencia. Sin embargo, es con “Grow Up” en donde los frenéticos fanáticos de la primera época, se verán desconcertados y comenzaran a entender en donde quedo esa suciedad (en el buen sentido de la palabra). Un Paramore inocente, dulce y que uno conoce en estos primeros minutos del nuevo material.

El cambio no reside en lo bueno o lo malo, sino que lo hace en lo “friendly” colectivo. “Daydreaming”, por ejemplo, es ese tema radial que se introduce en una seguidilla clara de dicho concepto. Pequeño ukulele de interludio y “Ain’t It Fun”, que comienza a cerrar con la idea de los nuevos recursos y nos brinda una muy buena composición, con mucho color, humor y sentimiento, colándose como destacado de “Paramore”. Una incipiente oscuridad extraída quirúrgicamente de “A Forest” de The Cure (más allá de que luego se deforme, obviamente), comienza a sonar con “Part II”, que cuenta con un buen final dramático y la convergencia directa de los novedosos sonidos sintetizados.

Sin dudas, “Last Hope” es la prueba concreta y pura del nuevo sonido de Paramore, que se entrelaza con No Doubt de a ratos y poco tiene que ver con su pasado. Llega “Still Into You”, que significa el clásico single plástico y que muchos compraron de arranque, que contrasta por completo con “Anklebiters”, en donde unos pocos rasgos de aquel pop punk del 2000, pueden llegar a divisarse. Los simpáticos interludios siempre entran en el momento justo y “Proof” retoma la inocencia y lo que llamo con ironía, “espíritu libre adolescente”, que se dirige para parte de dicho publico en “Hate to See Your Heart Break”, en donde el sentimentalismo armonioso se acopla a arreglos de cuerdas, en un lento muy bello y melancólico, además de bien planteado.

El final comienza a llegar con “(One of Those) Crazy Girls”, que comienza a subir los decibeles para volver a bajarlos en el tercer y último ukulele de interludio. “Be Alone”, anteúltimo tema, nos trae nuevamente ese punk pop con la dosis de renueve propio de “Paramore”, que llega a su fin con “Future”. Lo mejor para el final. Un crescendo excelente, que detona de manera progresiva y que contiene la expresión más poderosa y oscura del álbum, alimentada por un lento caminar, sintetizadores accidentales y guitarras sucias.

Hay muchos ejemplos actuales que se acoplan de manera perfecta a lo que sucedió con Paramore en este nuevo disco. Le paso a Muse, a Taylor Swift, a The Killers e incluso, a Depeche Mode. La única diferencia, es como lo toma la gente y si realmente agrada lo que uno escucha. Esta es una nueva etapa, una nueva era de estos estadounidenses. La maduración en las composiciones es un factor clave en “Paramore”, el desligamiento de la suciedad por conveniencia también, aunque el factor “MTV”, no lo dejan de lado. Aún así, lograron un álbum completo, variado y que bifurcará a los fanáticos clásicos, además de atraer a muchos nuevos que entraran en un contexto poco conveniente para conocer al verdadero Paramore.

Mi puntuación: 7 de 10.







Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *