White Lies – Big TV

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Un nuevo fin de semana largo nos aguarda, al menos en Argentina. Como no puede ser de otra forma, en Neetmúsica lo recibimos de la mejor forma, con nuestras Neetcríticas. En esta ocasión, vamos a continuar con una línea musical en la que estuvimos indagando hace dos semanas, cuando escuchábamos el nuevo álbum de The National. El indie y el llamado post-punk revival, están pegando en donde sea que se los introduzca y White Lies, pinta para ser uno de esos grandes exponentes. “Big TV” es el nombre de su tercer trabajo de estudio y hoy, en nuestro rincón de Neetblogs, le damos una oportunidad.

Excelente apertura. “Big TV” arranca con su tema homónimo y luego de una introducción con presentación de guitarras y voces, nos sumerge en un inicio real, con muestrario de argumentos musicales, buen ritmo acompañado de sintetizadores, combinación que da como resultado un dance al mejor estilo The Killers, alimentado por guitarras inocentemente sucias. Los primeros sonidos nos llevan a una bifurcación que toma el lado más indie rock de la banda. Es así como sigue el primer y único single, “There Goes Our Love Again”, composición que comienza con la elevación de la potencia y el costado semi violento de White Lies.

Pequeño puente instrumental llamado “Space I”, en donde escuchamos algo así como teclados, justamente espaciales y perdidos en la inmensidad de este, para luego enganchar con “First Time Caller” y así, proponen un delicado movimiento del sonido. A causa de esto, nos topamos con un toque de tranquilidad y ondas suaves, en donde se destacan algunos sonidos sintéticos constantes y superpuestos entre sí y cuerdas, a un ritmo llevadero y que sobre el final, levanta para dar un cierre poderoso. Es esta esencia la que continúa en “Mother Tongue” y sobre este punto, caemos en la cuenta de lo imprevisible de los cambios de atmósferas. Con un poco de continuidad entre tema y tema, se desarrollan entre lo pesado y lo leve, en el caso de este último tema, lleva el primer adjetivo.

Las desviaciones se realizan de manera casi imperceptible, porque los recursos que White Lies utiliza, suelen ser los mismos pero en diferente proporción y tiempo. Con “Getting Even” traen un contexto oscuro e incluso triste, pero a través de las mismas guitarras, los mismos sonidos constantes como colchón y buenos estribillos que se encargan de resolver en gloria sobre el final. Un lento cargado de misterio y por qué no, melancolía, es lo que nos proponen con “Change”. Con la voz al frente y una larga lista de pistas que se van sumando progresivamente, nos dejan un pequeño escalón de descanso a medio álbum, el cual se volvía necesario tras esos aparentes y constantes pequeños cambios.

Sin embargo, estas variaciones deberían ser más marcadas para no llegar a “Be Your Man” y sentir que estamos a muy poco de haber escuchado todo lo que nos pueden ofrecer. ¿Por qué estas tempranas conclusiones? Porque lo que en un principio llama la atención, tiene que mutar durante el desarrollo y eso es algo que, pasado medio “Big TV”, no sucede. Al igual que en su predecesor, “Space II” es un corto instrumental con sonidos que suenan traídos del otro lado de nuestra atmósfera y desemboca en “Tricky to Love”. Con un bajo que lleva al tema desde el inicio, proponen lo que a esta instancia, suena diferente pero solo por la sed de cambio que tenemos. Tal vez es la percusión cruzada, el descenso de ritmo o la ausencia de tanta guitarra sucia y bien marcada.

Ya sobre el final, “Heaven Wait” nos trae un poco más de lo que esperábamos. Composición que continúa con la linealidad del álbum y en la cual, no podemos distinguir ningún tipo de guiño o subjetividad propia. Realmente, lo que le sucederá a más de uno es que muchos de los estribillos se crucen en sus cabezas y no logren distinguir más que algunos temas que de manera muy incipiente, se corren de la línea general. El último tema se llama “Goldmine” y desde el minuto cero es que no esperamos mucho y desde el minuto cero que no nos da nada. Más cruces entre sintéticos sonidos que no varían en todo “Big TV” al igual que los fraseos y métodos de interpretar con la guitarra.

Tenemos un álbum que arranca llenándonos de esperanzas pero decae cuando nos damos cuenta que esos sentimientos, resultan monótonos luego de un rato. White Lies se encierra en una estructura que desarrolla a lo largo y ancho de “Big TV”, una y otra vez. Al terminarlo, sentiremos que hemos escuchado un tema más de una vez, más allá de que sea la primera experiencia con él. Necesitan más dinamismo que dos instrumentales de 1 minuto, escalones de descanso que no sólo separen dos mitades idénticas y por sobre todas las cosas, una profunda exploración a la hora de la búsqueda de sonidos, porque los mismos para todas no es negocio.

Mi puntuación: 5 de 10.

 







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